Remitido por mi hermana, ya sabeís quién, recibí el mail del concurso de Priceminister. Consiste en hacer una entrada en tu blog escribiendo acerca del libro que estéis esperando leer este año. Sólo por participar ya te llevas un libro (a elegir entre 8), y el mejor post se llevará un ipad. Yo como soy muy optimista ya sé que el ipad no me lo voy a llevar, pero me encanta que me regalen libros, de modo que me he animado.
Y precisamente de relaciones humanas trata la saga de Los Hijos de la Tierra. De los humanos prehistóricos. El primer libro nos presenta a la protagonista de todas las novelas, Ayla, que es acogida por una tribu de Neandertales, pese a ser ella Cro-magnona. A partir de ahí, todas y cada una de las cinco novelas que he leído hasta ahora nos cuentan la vida prehistórica de tal manera que parece que estuviéramos allí. Su forma de comunicación, de alimentación, de relaciones interpersonales. Su forma de relacionarse con la naturaleza. Cada uno de los libros es una lección de Historia, pero también de ética. Hay un mensaje en el transfondo, el de comunión con la naturaleza, algo que nuestros antepasados tenían claro y que en algún punto del camino hemos perdido, haciendo abuso de nuestro entorno y abocándonos al desastre.
La labor de documentación de la autora ha sido ingente. No sólo se ha documentado en bibliotecas, sino que ha viajado a los lugares donde se desarrolla la acción, a excavaciones arqueológicas, a cuevas milenarias. También llegó a hacer cursos de supervivencia, aprendió a hacer fuego con los elementos básicos y a crear un refugio de hielo. Todo este trabajo de documentación hace de sus novelas algo veraz, un relato ficticio con bases reales, que confiere una pátina histórica que hace que la novela, además de muy entretenida, resulte también muy didáctica.
Espero con ansia el último libro, La tierra de las cuevas pintadas, porque está ambientado en la península ibérica prehistórica. Auel ha visitado las cuevas de Altamira, (siendo una afortunada, pues sus visitas están limitadas y hay lista de espera), el yacimiento de Abric Romaní en Barcelona, y el de Atapuerca en Burgos, entre otros enclaves importantes de yacimientos en el resto de la península. Por lo tanto, aunque será una novela lejana en el tiempo, lo es cercana en el espacio. Me parece muy interesante conocer la visión que esta mujer hace de la prehistoria en nuestro suelo. Y, por supuesto, descubrir el destino de los dos protagonistas, Ayla y Jondalar, que son los que nos han llevado de la mano por este tour tan peculiar en las cinco novelas.
Si alguien quiere que le regalen un libro por contar qué novela esperas leer este año, y además tener la opción de ganar un ipad, que haga click aquí. Suerte a todos los que participen.