lunes, 24 de marzo de 2014

READATHON



A estas alturas, y después de haberme pasado las normas por el forro (del abrigo) puedo decir que mi primer Readathon ha resultado un fracasón absoluto.

Primero: tenía que haber publicado una entrada el día 21 contando mis planes para el readathon. El caso es que planes tenía, y jugositos, por cierto. Como sabéis, recién he terminado Rottenmeier, de Roberto Carrasco, y me ha marcado bastante. Después de su lectura, además, me anoté para un futuro la lectura de Heidi, porque todo el recuerdo que tengo yo es de la serie de dibujos animados, que me encantaba, por cierto.

Pues bien, resulta que mi hermana tenía una bolsa de libros para mí, porque en mi biblioteca recogen donaciones, y eran libros para que los dejara allí. Los metí en el maletero, y al abrirlo para cogerlo, se habían movido un poco (no será porque yo conduzca deprisa, será porque no estaban bien colocados...), y uno se había salido de la bolsa. Era, oh, sorpresa, Heidi. Me dije: "¡genial! Lo leo y luego lo doy a la biblioteca". Pero entonces me di cuenta de que era en inglés. Y entonces pensé: "todavía mejor, lo leo para el readathon". Aunque estoy leyendo libros de nivel, no sería el primero que leyera original. Me descargué un diccionario en el móvil (muy útil), y lo dejé todo preparado. De hecho comencé le viernes en el desayuno, que siempre aprovecho para leer, antes de ir a trabajar.


Pero luego por la tarde estuve pachuchina, con mocos y muy cansada. Intenté leer, pero me fue imposible. El sábado estuve mejor, pero las labores de casa me tuvieron ocupada. Y el domingo tuve paseo en familia (por Madrid Río, intenté imaginar que era la orilla del Thamesis o Hyde Park, pero no era lo mismo), y por la tarde leí un poco pero no me cundió mucho.

Lo que más me duele es haberme perdido el desayuno. Quería hacer scones, o cupcakes (que se me dan de vicio), pero se me echó el tiempo encima y al final ni siquiera compré donuts (que me sugirió mi marido, pero no le hice caso).

Lo único positivo que destaco del Readathon es que he leído como 20 páginas de Heidi, y me ha quitado un poco el miedo de coger un libro original. Hay muchas palabras que desconozco, algunas las busco y otras las saco por el contexto. Pero me entero del conjunto. Y, además, he conseguido averiguar la relación entre Heidi y Adelaida, era una duda que me perseguía desde pequeña y que es fácil con la versión original. Adelaida es Adelheid en inglés (imagino que en alemán será igual o parecido), y de ahí es fácil sacar el diminutivo Heidi.

Termino con una promesa. Prometo solemnemente prepararme mejor para el próximo readathon, seguir todas las reglas y divertirme mucho. Mientras tanto, y ya que estoy, me terminaré Heidi.Gracias Isi, por tu paciencia y por preparar el Readathon.

martes, 18 de marzo de 2014

ROTTENMEIER, DE ROBERTO CARRASCO



Me encantaban los dibujos de Heidi de pequeña. No me perdía ni un capítulo. He llegado, de adulta, a sentirme como ella en un viaje inolvidable que hice a los Alpes. Y, por encima de todo, odiaba a la señorita Rottenmeier.

Supongo que es algo generalizado, un lugar común, el odio por Rottenmeier, con ese moño apretado, sus maneras estiradas y la manía de llamar Adelaida a la pobre Heidi. La verdad, nunca llegué a leer la novela, cosa que dentro de poco remediaré, pero en mi quedó bien prendida la llama del odio a lo estricto, a lo que la señorita representaba.

Por eso me interesé mucho por la novela que Roberto Carrasco se traía entre manos. Por eso, y por Roberto, claro está. No le conozco en persona, pero me cae muy bien. Me gustan sus tuits (@robertokrrasco) y su blog, me gusta cómo escribe. Me ofreció su primera novela, Tan dulce, tan amargo, y quedé encandilada con la fuerza de sus letras.

Y fue todo un honor que se pusiera en contacto conmigo para ofrecerme su Rottenmeier. Acepté encantada, pero cuando llegó al buzón de mi casa una especie de miedo se apoderó de mi. ¿Y si no me gustaba? ¡Con lo bien que me cae! Y yo, que soy incapaz de mentir, tendría que escribir una reseña negativa. Así que comencé a hojearlo. Leí el prólogo, que es la explicación de cómo llegó la historia a sus manos. Esta parte ya la conocía porque la publicó en el blog, en una serie de post para dar a conocer la novela. Según Roberto, fue becario de un profesor que tenía en su poder el verdadero diario de la señorita Rottenmeier, la de verdad. Yo soy un tanto escéptica, y no sé si creerme del todo la historia. Tiene todos los ingredientes de serendipia como para hacerla cierta, pero, en estos tiempos que corren de marketing y publicidad, bien podría ser un accesorio a la novela. Le di el beneficio de la duda al señor Carrasco, y, como esa parte ya la había leído, comencé a leer la primera hoja. Mi intención fue leer sólo un poco, una página, para ver si el estilo seguía siendo el mismo, si tenía la misma fuerza con una historia tan diferente a la de Tan dulce, tan amargo, al menos a priori. Pero me quedé enganchada y leí hasta que mi peque se levantó de la siesta, que tuve que dejar la novela a regañadientes.

Arranca con fuerza, con rabia, a contar la historia de la señorita Rottenmeier desde su más tierna aunque no inocente infancia. Me pondría aquí a contar muchas de las cosas que me han sorprendido del personaje, pero no quiero destripar nada, y son cosas que merece la pena descubrir con la lectura. Sólo puedo decir que la he odiado aún más, la he odiado con todas mis fuerzas, y algo que nunca perdonaré a Roberto es que, además de odiarla, la he comprendido. Y eso ha hecho que mi odio por esa mujer se transforme en lástima.

La historia de la señorita Rottenmeier la cuenta ella misma, en primera persona, en forma de diario. El estilo narrativo es potente. No es rebuscado, como tengo en la cabeza que debe ser el estilo decimonónico, pero no desentona. A ver si me explico: no suena actual, pero no es rebuscado ni recargado. Se divide en diez capítulos, en los que vas avanzando en la vida de la señorita Rottenmeier, despacio pero seguro, hasta llegar a la parte que conocemos, en la que su vida se cruzó con la de Heidi. Y descubres la historia desde otro punto de vista.

Lo más original de todo es que no es una historia inocente. Por más que odiara a Rottenmeier jamás imaginé que tuviera detrás tanta realidad, tanto sufrimiento y tanta locura. Y, como en su primera novela (que tanto me marcó), Roberto Carrasco cuenta la parte más cruel del ser humano de una manera descarnada pero hermosa.

Al final mis miedos fueron infundados, porque la maestría de Carrasco reside en él, en su talento y no en una historia concreta. Me ha gustado, y mucho, esta historia, diferente de todo lo que habría imaginado, la vida de la señorita Rottenmeier contada por ella misma.

Salió a la venta ayer, 17 de marzo, con la editorial Punto en Boca. Presentación en Málaga el 21 de Marzo, qué lástima que no pueda ir (me queda muy lejos).

lunes, 10 de marzo de 2014

Doctor Sueño, de Stephen King



¿Qué ha pasado con Danny Torrance, después de los sucesos acaecidos en el hotel Overlook cuando tenía cinco años? ¿Cómo lograron afrontar, él y su madre, que Jack Torrance, su padre, intentara matarlos? ¿Y cómo asumir que no fue culpa de Jack, sino del hotel? Con estas dudas nos quedamos tras leer El Resplandor, y hoy, tras 36 años, nos lo aclara el Tito King.

Nada más empezar es como abrir una puerta a un universo paralelo, como volver a un lugar conocido y amado. Y volver a encontrarte con personajes con los que has sufrido es altamente emocionante. Aún así el comienzo del libro me costó un poco. No por empatizar, porque como ya he dicho es como volver al hogar, sino precisamente por no encontrarte con nada nuevo.

Todas la voces te suenan, los personajes, los lugares, las descripciones. Todo lo había leído antes. Quizá la falta de conexión tenían más que ver con Danny. Quizá entendiera sus problemas, pero me veía incapaz de enfrentarme con un Danny hundido, a punto de tocar fondo y no precisamente de la botella. De esa parece no cansarse. Y ahí mi problema inicial: no es el primer personaje alcohólico que tiene King, y todos son una copia del mismo (de él mismo, de hecho). Pero es que, además, que Danny cayera en el alcohol, después de todo lo que pasó...

Sin embargo, aún no sé muy bien en qué momento, la cosa cambia. No puedo determinar un punto de inflexión, pero cuando me quise dar cuenta estaba completamente inmersa en la historia, junto a un Danny rehabilitado y sufriendo con la nueva línea argumental.

Y ahí te das cuenta de que pasas de haber empezado una segunda parte de una novela genial a otra novela genial (aunque no tanto como El Resplandor, claro) en sí misma.

Por lo demás, nada nuevo para quien conozca la obra de King. La psicología de los personajes es una maravilla, todos y cada uno de ellos. La historia, pese a todo, es original, y tiene un final de broche, para mi gusto.

Se puede leer independiente de El Resplandor, pero yo no lo recomiendo. No se pone en plan pesado recordándote todo lo que sucedió en la primera novela, pero sí que te da antecedentes suficientes para poderlo recordar (lo he recordado yo, que tengo una memoria pésima y que hace como 20 años que leí el primero...) Pero creo que si no has leído El Resplandor te estás perdiendo algo GENIAL, con mayúsculas y todo, y sería una pena...

Resumiendo, pese a un principio un tanto desanimado, llegó un momento en que me puse a devorar la novela como una loca, o la novela me devoró a mi, no lo sé muy bien, y al final la disfruté muchísimo.


viernes, 28 de febrero de 2014

Tales of Mystery and Imagination, by Edgar Allan Poe



Como ya comenté en esta entrada, Isi me sedujo con sus cantos de sirena, en la lengua de Shakespeare, y caí en la tentación del reto Keep Calm and Read in English. Hoy traigo el primer libro que he leído del reto, Tales of Mystery and Imagination de Edgar Allan Poe.

Vale, he de reconocer que es un poco de trampa, porque el libro es de niveles, concretamente del Stage 3, pero Isi dijo que valía y yo lo tenía por casa... De hecho tengo otros 9 de niveles por casa, si consigo leermelos todos habré completado el reto... Lo malo es que me quedará la sensación de que la victoria no es completa, es el problema de estar mal de la cabeza y pensar demasiado, combinadas estas dos cosas hacen un cóctel explosivo.

Tales of Mystery and Imagination es un compedio de cinco relatos del autor bostoniano, probablemente de los más famosos, y en conjunto he de decir que lo he entendido todo muy bien (malo sería, siendo de nivel 3), tan sólo he tenido que buscar dos o tres palabras. Eso sí, una de ellas, narrow, la he buscado cinco veces, porque aparece en todos los relatos y nunca me acordaba de su significado. Ahora ya me lo sé. Se me quedará grabado de por vida (o no, que con mi cabeza nunca se sabe). Antes de pasar a comentar los relatos uno por uno he de romper una lanza a favor de Poe, y de paso darme un puntito en la boca por bocazas. En alguna ocasión he comentado sacrílegamente que Poe me da sueño. Me parece un tostón. Pues no sé si ha sido por leerlo en original, o porque es una especie de resumen para niños (así considero yo los libros de niveles, los tengo a la altura de Don Quijote para niños), pero no me ha costado leerlos, ni me han parecido aburridos. De hecho algunos de los relatos me han inquietado mucho, y me han mantenido en vilo. De modo que volveré a darle una oportunidad al maestro, puede que haya llegado ya a la madurez suficiente como para leerlo (que por otra parte ya era hora...). Ahora sí, los relatos que aparecen en esta compilación son:

- The fall of the house of Usher: un gentilhombre acude a ver a un amigo suyo de la infancia, ya que éste le ha escrito una carta pidiéndoselo. Está enfermo y quiere ver a su amigo. Pero la casa en la que vive es fantasmal, su hermana y él, los últimos Usher, están gravemente enfermos y no tienen fuerzas para nada. Es de los que menos he entendido, no las palabras, sino el sentido del relato. Sí que me ha transmitido la atmósfera siniestra que envuelve la casa, pero creo que hay una parte que me he perdido para darle sentido al conjunto. Lo leeré en español a ver si es cosa del resumen o de mi cerebro.

- The Black Cat: El gato negro. Es genial este relato. Me ha encantado, pese a saber la historia, porque es una de las más trilladas de Poe, junto con El Cuervo. Un hombre vive con su esposa y un gato negro, pero se vuelve alcóholico y un día en un arrebato de ira mata al gato. Pero al tiempo encuentra en la calle un gato idéntico, que se lleva a casa, pero que le hará la vida imposible.

- The Masque of the Red Death: Otro de los que me han dejado un poquito indiferente, no porque me haya perdido nada, sino porque no le encuentro mucho sentido más allá de la moraleja que encierra. En mitad de una gran plaga, el príncipe Prospero huye a su castillo perdido de la mano de dios, y se encierra allí a celebrar una fiesta de máscaras infinita con su corte, las puertas cerradas a cal y canto para que la Muerte Roja no logre entrar, y ellos así olvidarse de la gente corriente y sus penurias y vivir la vida loca. ¿Pero de verdad han conseguido evitar a la Muerte Roja?

- William Wilson: un vividor relata su vida, su existencia y cómo ésta se ha visto marcada por su archienemigo, que se llamaba exactamente igual que él, y que le ha perseguido desde el colegio. Este es otro de los relatos que tengo que leer en español para encontrarle el sentido entero. Llego a una conclusión, pero no sé si es la correcta.

- The Tell-Tale Heart: Cuando veo algo de este relato siempre me acuerdo de Los Simpson. Hay un capítulo que le hace referencia con una historia que tiene que ver con Lisa. Quizás por lo visto que está ya me ha parecido un poco soso, pero puesto en su contexto (la época en que fue escrito), quizás se entendiera más. (Hoy por hoy pocas conciencias quedan...)

Y no decir nada más que Allan Poe fue un genio del terror y que lo adoro aunque me aburra de vez en cuando.

Gracias, Isi, por animarme con el inglés, ya llevo 1 de 10.

miércoles, 19 de febrero de 2014

La Corte de los Espejos, Concepción Perea



Sinopsis (contraportada): La Corte de los Espejos es la capital de TerraLinde, un reino donde las hadas no creen que los humanos existan, una vieja ciudad que fue decisiva durante la Guerra de la REina Durmiente. Han pasado años desde que ese cruento conflicto dejó tras de sí una paz delicada, una larga lista de rencores y un trono inestable.

Allí viven Nicasia, una knocker del gremio de ingenieros, y Dujal, un phoka demasiado aficionado al riesgo. Ambos llevan años enzarzados en un pulso de poder en el que Marsias, un apacible sátiro dueño de un burdel, trata de mediar como puede. El asesinato de Manx, tutora de Dujal y compañera de armas de Marsias y Nicasia, los obligará a unirse para encontrar a los culpables. Juntos emprenderán una investigación que los llevará desde los bosques de los centauros hasta las montañas de TocaEstrellas, habitadas por los feroces goblins. Y siempre perseguidos por la larga sombra de la misteriosa Dama RecorreTúneles y los bien guardados secretos de Nicasia.



El año pasado asistí a la presentación del nuevo sello editorial Fantascy, en la feria del libro. Fantascy aglutina ciencia ficción y fantasía, y nos dieron una charla muy interesante acerca de estos dos géneros, tratados, injustamente en mi opinión, de segundones. En la charla estaba también Concepción Perea, que habló del género y de su libro, La Corte de los Espejos, unos de los tres con que inauguraban la firma. Y de regalo, nos llevamos los tres primeros libros.

La verdad es que es una pena que al final no escribiera una entrada de esa presentación, porque me resultó muy entretenida e interesante, pero a estas alturas ya se me ha olvidado lo más importante. Pero creedme, la disfruté muchísimo.

La Corte de los Espejos es una novela de fantasía. Pero es una novela diferente, que huye de los convencionalismos, por lo que tenemos hadas de todo tipo y de toda calaña. Para empezar conocemos a Nicasia, una knocker que es conocida por su mal humor. Es seca e incluso a veces desagradable, pero no puedes evitar cogerle cariño enseguida. Marsias, un sátiro, es su gran amigo, a veces más que amigo, que regenta un prostíbulo con una fama excelente en la Corte. Y después está Dujal, quizás el personaje que más me ha gustado, un phoka (que cambia de forma), que es juguetón como su naturaleza felina demanda.

Meterme a comentar el argumento sería una tarea ardua, y además no quisiera desengranar nada que luego pudiera restar magia a la lectura. Lo único que voy a decir es que es un argumento complejo, pero muy bien estudiado. Cada parte de la historia está muy bien integrada en el total, y cada una tiene mucho transfondo. Además te engancha desde el primer momento y te va dando miguitas de información que provocan que sigas leyendo para seguir en ese reino en el que nada es lo que parece.

Los personajes son geniales. Todos. No queda ninguno cojo, ni ninguno poco profundo. Cada uno tiene su personalidad, su pasado y sus motivaciones, siendo totalmente creíbles y reales.

Concepción Perea ha creado un mundo aparte, totalmente creíble y real, poblado de una serie de extrañas criaturas, con sus juegos de poder, sus divisiones sociales y sus bajos fondos. Y, además, lo hace con infinidad de alusiones, de las que he pillado dos: la guerra cruenta que ocurrió en el pasado es la Guerra de la Reina Durmiente, creo que no hace falta explicarlo; y el lugar donde todo empieza en la novela se llama La Torre Oscura, en alusión a Stephen King.

Me ha gustado tanto la novela que le perdono que no sea libro único. Aunque esto es una suposición, pues aunque el final no es cerrado del todo, quedan muchas batallas que librar, no es un final abierto en plan cliffhanger. Es todo lo que queda pendiente lo que me hace pensar en una segunda parte. Y si está tan bien escrita, y cimentada como esta primera, por mi puede escribir veinte, que yo las leeré todas.

Si os gusta la fantasía no os la podéis perder.

martes, 11 de febrero de 2014

En la hierba alta, Stephen King & Joe Hill; Área 81, Stephen King



Soy una adicta a Amazon y a los ebooks de menos de un euro, y si son de Stephen King o de su hijo Joe Hill, mejor que mejor. Por eso tenía estos dos en el Kindle, Área 81 de Stephen King, y En la hierba alta escrito a cuatro manos por Stephen King y Joe Hill.

Aproveché una pausa entre lectura de los Episodios Nacionales (no me gusta leer las series todas seguidas), para escoger uno de estos relatos cortos, precisamente por su longitud. Quería algo rápido, que me despejara un poco de Galdós pero que no se me hiciera eterno. Y para eso En la hierba alta fue perfecto. Pero me supo a poco y por eso continué con Área 81. Son dos relatos completamente independientes, no tienen nada en común salvo la plataforma donde han sido publicados, y uno de sus autores, claro, pero los uno en una misma entrada porque al ser tan cortos me parecía que la reseña se quedaba un tanto escasa.



En la hierba alta


Un par de hermanos gemelos, chico y chica, ella embarazada, cruzan de lado a lado Estados Unidos en coche. En una de esas carreteras perdidas que cruzan pueblos casi fantasmas, escuchan un grito de ayuda proveniente de un maizal. Es un niño el que grita. Como buenos samaritanos pararán a socorrerle, pero pronto se desvela que no ha sido muy buena idea.

El comienzo es algo pesado, con una presentación de personajes demasiado evidente. Aquí creo que es la mano de Joe Hill la que dirige, porque a Stephen King se le da de maravilla contarte el pasado de un personaje en apenas un párrafo, y sin que pienses que a ti poco te importa lo que hubiera comido ayer. Pero en este relato esta presentación se hace quizás un tanto pesada, no sé explicarlo muy bien, porque no son más que los antecedentes, el por qué están esa pareja de gemelos en el coche, cruzando el pais y por qué deciden pararse a ayudar. Sin embargo la sensación de pesadez pasa rápido y enseguida te meten en una atmósfera agobiante de inquietud que no te abandona en todo el relato.

Y es que si hay una palabra que tenga que definir este relato es inquietante. No da miedo propiamente dicho, pero sí mucho agobio. Y, con su final, te deja un poco como con mal cuerpo. Como cuando ves un accidente en la carretera, que te quedas turbado el resto del día.
 

Área 81

 

Pete Simmons, de 10 años, decide ir al área de servicio abandonada, el área 81, cuando su hermano mayor no le deja ir con sus amigos. Lo hace como un acto de venganza, para que vean que él también es mayor y hace cosas de mayores. Allí encuentra una botella de vodka a medias, y, para mayor travesura, echa unos tragos que acabarán tumbándole. Cuando se despierta encuentra fuera un coche cubierto de barro, sin matrícula ni identificación visible. La puerta del conductor está un poco abierta, como invitando a entrar. Pero es una imprudencia acercarse a ese coche.Lo primero que me vino a la cabeza al comenzar la lectura de este relato fue: ¿qué le pasa a King con los coches? Es una verdadera obsesión. Lo segundo fue: ¿por qué los niños parecen tan adultos? Y es que King, que es un genio con la psicología de sus personajes, tiene un problema cuando se trata de niños. Y es que los hace como adultos en chiquitito. Son demasiado maduros.

Aquí tenemos, de nuevo, un coche que pinta mal, muy mal. Más que un coche es un algo. Y mejor no acercarse a él, a mi la verdad es que me impresionó un poco la escena descriptiva del primer incauto que tuvo la mala idea de acercarse. No digo más por no desvelar nada, pero, aunque no me asustó, si que me afectó.

Es un relato entretenido, quizás no sea lo mejor de King, pero te hace pasar un mal rato. En el buen sentido, me refiero. Aunque esto quizás solo lo entienda quien es aficionado al género de terror.

Recomiendo ambos relatos para incondicionales de Stephen King.

martes, 4 de febrero de 2014

Trafalgar, Benito Pérez Galdós



Yo no soy persona de hacer las cosas en orden. Soy caótica, no es que lo prefiera así, es que soy así. De modo que me uní a la lectura de los Episodios Nacionales que proponía el blog de Isi en el episodio tercero. Para no perderme nada, decidí leerme los dos primeros. Y el primero de todos es este que os traigo hoy, Trafalgar. Como curiosidad os digo que a fecha de hoy me he leído el primero, el tercero y el cuarto. Por lo menos he leído dos consecutivos...

He de reconocer (un poco avergonzada), que no estoy muy puesta en historia, por eso me pareció tan interesante la propuesta de la lectura de estos episodios. Y de verdad que necesitaba leer Trafalgar.

En este primer Episodio Galdós nos presenta al jovencísimo Gabrielillo, que será el hilo conductor de todas las novelas (hasta donde yo sé). Gabriel queda huérfano de niño, y tiene la suerte de que unos señores de Cádiz le recogen como sirviente. Doña Francisca es una gruñona empedernida, y Don Alonso es un marino en retiro. Pero cuando se cuece la guerra contra Inglaterra Don Alonso no se lo piensa dos veces y junto con su vecino y amigo Marcial, y Gabriel, abandona a su mujer para enrolarse en un barco. Así asisten de primera mano a la batalla de Trafalgar.

También hay una trama secundaria, como acostumbrará en sus restantes novelas (claro, como me he leído todas...) que versa sobre la vida personal de Gabriel. De este modo le da a la novela un interés añadido, que hará que quieras seguir leyendo.

La primera parte de la novela es un poco lenta, pero realmente necesaria para ponerte en antecedentes. Si no existiera esa parte no entenderíamos la guerra de Trafalgar, y sobre todo, por qué resultó ser el fracaso que fue, cuando teníamos una armada bastante decente, y unos marineros muy válidos.

También es verdad que lo he leído (esto lo habéis leído también en la reseña de Bailén ,no es excusa, es que es así) estando bastante malita (varios virus de constipado normal y corriente, tampoco es para tanto, pero lo suficiente para embotarme la cabeza), y quizás haya empobrecido mi visión de la novela.

La mejor parte, por tensión y por cómo está narrada, es la parte de la batalla naval. Contada magistralmente, de manera que no sólo te hace ver la visión personal de Gabriel, sino la visión general de la distribución de los barcos. Cada detalle hace de las escenas algo real. Tanto como si estuvieras allí.

Al haber leído primero el tercer episodio, El 19 de marzo y el 2 de mayo, que es trepidante de principio a fin, no puedo evitar comparar. Y es verdad que Trafalgar es más lento, que las escenas bélicas son pocas comparadas con el E.N. III, pero la calidad narrativa es la misma, y lo que más me ha gustado es la visión general que hace de todo el conflicto, analizando los pros y los contras. En el anterior (el tercero en realidad) me pareció que daba una visión partidista, pero esa impresión no la he tenido en este primer episodio.

Sólo puedo recomendar a Galdós. Es una lectura amena, y además se aprende un poco de nuestra rica historia. ¡DonBe for ever!